Adriana Torrebejano, 34 años, actriz: “Mi perra lo fue todo para mí; me emociono solo de hablar de ella, pero socialmente aún no se entiende el duelo animal”

Es uno de los rostros habituales en series y películas españolas. La actriz Adriana Torrebejano, a quien hemos visto en ficciones de éxito como Tierra de lobos, El secreto de Puente Viejo y Amar es para siempre, es una amante incondicional de los animales, con quienes mantiene un vínculo que va más allá de compartir casa.

La catalana ha vivido junto a sus animales algunos de los momentos más felices, pero también el dolor de su pérdida. Su perra, Gala, y su gato, Yellow, ocuparon un lugar muy especial en su vida y su ausencia sigue muy presente en su día a día.

A pesar de que nadie ocupará el hueco tan grande que ambos dejaron, la intérprete adoptó hace unos meses a un gatito llamado Matty, que llegó a su vida en unas circunstancias complicadas.

En diálogo con La Vanguardia, Torrebejano habla sobre el amor por sus animales, la dificultad de despedirse de ellos y todo lo que le enseñaron.

“[Los animales] son parte de nuestras familias. No tengo ninguna duda”

-¿Qué lugar ocupan los animales en su vida y qué cree que nos aportan?

-Son parte de nuestras familias. No tengo ninguna duda. Gala era una compañera increíble; viajamos juntas a muchos lugares, íbamos a comer, vivíamos y compartíamos todo. Con mi gato Yellow fue igual, pero sin salir de casa.

Ahora ocurre lo mismo con nuestro gatito Matty, que lo acabamos de adoptar. Lleva pocos meses con nosotros, pero ya es uno más. Este verano se vino de vacaciones con nosotros a la playa. Matty aporta una energía brutal en casa y llena de amor el hogar. Es inexplicable lo afortunados que nos sentimos de haberle encontrado.

Adriana Torrebejano, 34 años, actriz: “Mi perra lo fue todo para mí; me emociono solo de hablar de ella, pero socialmente aún no se entiende el duelo animal”

-¿Qué recuerda de aquellos primeros días con Gala y qué hizo que su vínculo fuera tan fuerte?

-Para mí, Gala fue y lo sigue siendo todo. No hay día que no la recuerde. Me emociono solo de hablar de ella. Crecimos y pasamos distintas etapas juntas, y éramos inseparables. Lo más bonito es que, cuando recuerdo algo de todos esos años, en todas las historias, viajes y anécdotas está ella.

-Su pérdida coincidió con una etapa profesional muy intensa y vivió un duelo difícil. ¿Por qué sigue costando tanto que socialmente se entienda el dolor por la muerte de un animal?

-Socialmente, aún no se entiende, y no sé por qué. El duelo de Gala fue complicado y muy duro. Cuando me dijeron que ya no se podía hacer más por ella y por su enfermedad, me pilló en un momento de mucho trabajo y solo me apetecía pasar sus últimas horas a su lado.

No quería que se sintiera sola ni fallarle. El día que hubo que dormirla, yo estaba presentando la serie Cristo y Rey en los Capitol de Madrid. Me ayudó mucho explicarlo en redes para que la gente supiera por lo que estaba pasando, por si rompía a llorar en cualquier momento.

-Hace un año murió su gato, Yellow, mientras estaba rodando en Tenerife, y decidió tomar un avión para despedirse de él.

-Lo de Yellow fue de repente, y me pilló rodando la película Coartadas fuera de Madrid. Martín Cuervo, el director, me dijo que me fuera al aeropuerto, que no me lo pensara dos veces. Yo quería estar con mi gato, pero sé cómo es mi trabajo, y tampoco podía desatender el rodaje.

Aproveché el descanso entre una jornada y otra para volar a Madrid y poder estar con él. Yellow me esperó. Volver después a Tenerife a rodar sin dormir fue duro. Grabar una comedia en momentos así te salva, y tener un equipo que te abraza en un momento delicado es fundamental.

-Dijo entonces: “Antes de ser actriz, soy persona”. ¿Ha cambiado su manera de entender su profesión y prioridades a raíz de experiencias como esa?

-¡Por supuesto! Siempre soy lo más profesional que se puede llegar a ser, pero hay cosas que se tienen que entender y somos personas que trabajamos con nuestros sentimientos. Quizá otro equipo u otra producción, en la misma situación, no me habría dejado tomar ese vuelo por miedo a que, en unas horas, no estuviera de vuelta en Tenerife para seguir rodando.

“Siempre te enseñan a vivir más el presente y a dar importancia a lo importante”

-Si tuviera que quedarse con una sola enseñanza de Gala y Yellow, ¿cuál sería?

-¡Muchas! Sigo recordando sus rutinas y sus manías, y, a día de hoy, me sacan una sonrisa. Siempre te enseñan a vivir más el presente y a dar importancia a lo importante.

-Ha mencionado antes a Matty, un gatito que acaba de adoptar. Háblame de él.

-Cada día me despierto y me duermo con su ronroneo. Nos costó dar el paso de adoptar, porque no queríamos ocupar ese hueco tan grande que nos había dejado Yellow un año atrás, pero fue cruzarnos con Matty y saber que teníamos que ayudarle.

Estaba en la calle, le atacó un perro y no podía andar, solamente se arrastraba. Con mucha dedicación, atención veterinaria, amor, comiendo bien y sintiéndose seguro en el hogar, fue recuperando la movilidad de todas sus patitas, menos de una, que hace un mes se la tuvimos que amputar. Ahora, vive feliz con tres patitas.

"Un animal no es un juguete ni un capricho", dice Adriana Torrebejano. Foto: IG @torrebe

-¿Limita mucho su día a día?

-No. A veces, Matty es un poco torpe, pero nos encanta que sea así y el carácter de superación que tiene. Le gusta mucho tirar las flores de todos los jarrones de casa y saltar por los rincones. Sus tres patitas no le impiden hacer todas las trastadas posibles. No puede ser más feliz, y nosotros con él.

-Hablando así de los animales, intuyo que creció con ellos.

-Siempre he tenido mucha conexión con ellos. De pequeña, tuve gato, Mickey, y perro, Copy. Mi hermano y yo encontramos un husky al que llamamos Harry, por Harry Potter.

Estaba perdido sin chip y nos lo quisimos quedar, pero no podíamos por la casa en la que vivíamos y le buscamos un hogar. Desde niña, también me han encantado los caballos; son muy sensibles y entienden todo. Los animales tienen una mirada que no juzga, solo ama.

-¿Abriría un perfil en redes sociales a sus animales?

-(Ríe) No. ¡Bastante trabajo ya me da mi red social!

“Un animal no es un juguete ni un capricho”

-Después de verano suelen aumentar las adopciones. ¿Qué le diría a alguien que está pensando tener uno en casa?

-Si es así, es porque antes de verano, lamentablemente, hay mucho abandono. Les diría que un animal no es un juguete ni un capricho al que abandonar para irse de vacaciones. Un animal es familia y un vínculo hermoso, puro y para siempre.

-En pocos días estrena la serie Reina Roja: Loba Negra.

-¡Y el 4 de diciembre, Burundanga, en cines! Además, tengo otros proyectos pendientes de estreno, como Bajo un fuego, de Martín Cuervo, y la segunda temporada de ¿A qué estás esperando?.

Silvia Alberich, La Vanguardia

Fuente: www.clarin.com

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